domingo, 7 de julio de 2019

Marcelino Castilla Martín, un músico sonsecano en la corte de Fernando VII.

Marcelino nació en Sonseca el 18 de Junio de 1791, su padre se llamaba Ángel Castilla y era de Berganzuelos (Segovia) y su madre Ana Martín de Sonseca. Esta es su partida de nacimiento:



 En 1802 comenzó su formación musical como seise en la Catedral de Toledo y años más tarde se  trasladó a Madrid para continuar sus estudios. Allí recibió el titulo Oficial único de la Secretaría de la Camarería mayor de S.M el rey Fernando VII. Por Real Orden de 15 de Julio de 1830 fue nombrado Maestro de Solfeo del Real Conservatorio de Música María Cristina de Madrid, con un sueldo de 8000 reales.


 En agradecimiento escribió una carta al director del Conservatorio:

“Por el oficio de V. se ha servido dirigirme con fecha del 17 del corriente me he enterado con el debido respeto de la  Real Resolución  que establece un Real Conservatorio Español de Música, con la Protección y Nombre de S.M. la Reyna Nª Sra (Q. D. G.) en el cual, de que V. ha obtenido merecidamente el encargo y nombramiento de Director general, se ha dignado S. M. también conferirme el de Maestro de Solfeo con el sueldo anual de ocho mil R. V.n,

Lleno de gratitud a SS. MM. y no dudando de la opinión con que V, me favorece de que este hecho mismo me es testigo, me atrevo a rogar  a V. presente a los RR., pies de SS. MM. La sincera expresión de mi gozo  y reconocimiento que empeñan más y más si es posible mi antiguo celo  por su servicio en todo lugar y tiempo” 

Aunque prácticamente no llegó a desempeñar el cargo ya que meses después, concretamente  el 4 de Octubre del mismo año, escribió una carta de renuncia por motivos de enfermedad.

“Hallándose en la actualidad mi salud bastante debilitada y conociendo que me sería absolutamente imposible en este estado el cumplir con los deberes de mi empleo… me veo en la precisión  de hacer renuncia absoluta de dicho cargo de maestro de solfeo…”


Pero a pesar a este cargo siguió vinculado a la enseñanza de la música y el canto, publicando en 1830, con la aprobación del rey su obra “Escuela teórico-practica de solfeo y canto. Según el uso moderno. Con todas las instrucciones necesarias para la formación de un diestro músico y perfecto cantor. Apoyada en acompañamiento simple de piano forte”. El precio de este libro era de 160 reales de vellón y se podía comprar en el domicilio del propio Marcelino, en la calle Leganitos 8 de Madrid. 




Incluso hizo algunas incursiones en la composición, de las que se conserva una arietta en italiano para voz y piano titulada “Il rimprovero di un estinto” publicada en Madrid,

En cuanto a su obra, tiene una parte teórica y otra practica, compuesta por una serie de ejercicios de vocalización.  En la teórica no falta la referencia al conocimiento de palabras italianas relacionadas con la interpretación musical. No en vano, la asignatura de lengua italiana iba a estar muy presente en los conservatorios del siglo XIX.