viernes, 13 de julio de 2018

Francisco Peces, un sonsecano con Pizarro.



         A partir de 1492 empieza para España una de las épocas más importantes de su historia con el descubrimiento del Nuevo Mundo. Miles de personas emigraron para aquellas tierras, muchas de ellas enviadas por la Corona y otras por cuenta propia. Unas con afán de evangelizar y otras atraídas por la fama y la riqueza que allí podían encontrar.
        Uno de esos hombres es el sonsecano Francisco Peces. La aportación de la provincia de Toledo a Las Indias es muy importante, solamente entre 1509 y 1577 viajaron 499 cabezas de familia, algunos eran solteros pero otros llevaban hasta siete miembros contando mujeres, hijos, hermanos… Si multiplicamos esta cifra por cinco miembros de media por familia  tenemos aproximadamente unas 2495 personas. 

¿Quién fue Francisco Peces?

La primera noticia que tenemos, de 21 de junio de 1529, es de una Real Cedula de Isabel de Portugal, esposa del rey  Carlos I, a Francisco Pizarro recomendándole a Francisco Peces, “para que en la encomienda y repartimiento de indios que hiciese le ayude y favorezca encomendándole cosas de indios”. (En esta recomendación Real, se empleaba la formula “pariente de nuestros sirvientes”, que significaba un buen nacimiento y buenas conexiones). Entiendo que al estar la Corte en Toledo tendría un gran número de personas trabajando para ellos y no seria de extrañar que hubiera sonsecanos y este Francisco sería el pariente de alguno de ellos.
Francisco Pizarro estaba en Toledo en  1529, preparando su tercera expedición a America, en esta ocasión con la intención de conquistar el imperio inca. Su estancia en Toledo era para entrevistarse con el rey y pedirle que le nombrara Gobernador de las nuevas tierras descubiertas, así como privilegios a los hombres que estuvieron con él en la segunda expedición.
El 25 de abril se firmaban las llamadas”Capitulaciones de Toledo”, en el que se concedía a Pizarro la mayor parte de sus peticiones, también se le autorizaba a llevar 150 hombres de la Península y  le dieron 6 meses para partir.
Por fin el 26 de enero de 1530 Pizarro parte desde Sanlucar, le sigue poco después su hermano Hernando. En total son  3 galeones. Aquí se embarca Francisco Peces.

¿Cómo sabemos que era de Sonseca?


Buscando en los libros de partidas de bautizos de la Parroquia de Sonseca encontramos a un Francisco Peces en 1516, figura como padre de Isabel Peces.  Podría ser él, pero no hay seguridad.
Pero si hay varios testimonios que demuestra que lo era. En primer lugar el tesorero de la provincia de Santa Fe, Antonio Téllez de Guzmán dice: “Peces es un nativo de Sonseca a 3 leguas de Toledo”.
En el libro” The men of Cajamarca: A Social and Biographical Study of the Frist Conquerors of Perú”  de James Lockhart dice: sobre su papel en Cajamarca, era un hombre de los que iban a pie, no a caballo y sobre su ciudad de origen “Sonseca, cerca de Toledo en Castilla”.

En el blog de estebanmiracaballos, “la hueste de Francisco Pizarro” dice que Francisco Peces proviene de Sonseca en la provincia de Toledo.
Además en el Archivo Real de Simancas hay un documento  en el que describe un pleito que tuvo  Juan Hidalgo, vecino de Sonseca, con Antonio Téllez de Guzmán, vecino de Toledo, sobre reclamación de 100 marcos de plata que éste había traído del Perú, para entregar a aquél, por orden de su primo Francisco Peces.


            El viaje.

  Como hemos dicho anteriormente a principios de 1530 nuestro hombre sale para America, iba en uno de los 3 galeones que mandaban Pizarro y sus hermanos. Raúl Porras Barrenechea en su libro “Cedulario del Perú”  dice “Sabemos definitivamente que Peces estaba en la expedición cuando salió de España” (Tomo I, pag. 12). El trayecto venia a durar entre 30 y 40 días dependiendo de las condiciones climatológicas. 
Pizarro tomó tierra en la localidad de Nombre de Dios en Panamá con 3 barcos y 125 hombres, allí estaba su socio Diego de Almagro esperando noticias de sus gestiones en la Corte. Cuando supo lo que le tocaba en el reparto prorrumpió en quejas contra Pizarro, con el tiempo vino a tener mejores disposiciones aunque en el fondo ya existía ese resentimiento.
Durante los meses que estuvieron en Panamá los hombres de Pizarro, entre los que estaba nuestro Francisco Peces, no pararon de hacer entrenamiento militar. El 27 de diciembre de 1530, se bendijeron las banderas en la iglesia de Panamá durante una ceremonia solemne y, al día siguiente toda la tropa, con los jefes a la cabeza, comulgó con el mismo entusiasmo. Eran 180 hombres a pie y 37 a caballo.
La expedición dejó  el puerto de Panamá con rumbo a Perú el 20 de enero de 1531.

La Conquista.


            Después de muchos meses de penurias, con los hombres agotados y con pocas ganas de seguir adelante llegan a la isla de Puná, en diciembre de 1531. Los indígenas al principio los recibieron bien, además había agua, maíz y pescado en abundancia.  Pero con el paso de los días hubo enfrentamiento, los indígenas mataron varios españoles y Hernando Pizarro fue herido, tras la batalla posterior finalmente Pizarro se hizo con el control de la isla.
Aquí aparece Francisco Peces a principio de 1532, esto puede deducirse de una Provisión Real nombrándole regidor del pueblo (Puná) donde residiere el Gobernador y oficiales de la provincia de Perú, por vacante de Cristóbal de Peralta. Estas cartas reales fueron emitidas a petición de Rodrigo de Mazuelas, que salió del Perú a principios de 1532 desde la isla de Puná. 
Entonces, sólo quedaba partir y poner pie de manera decisiva en el Perú. Se dio la orden para hacerlo a inicios del mes de abril de 1532, por lo tanto nuestro paisano estuvo pocos meses con el cargo de regidor de Puná ya que tenemos constancia que entro en el Perú junto con Pizarro, como veremos mas adelante.
            El largo año que acababa de terminar había sido una suerte de aprendizaje despiadado tanto para los hombres como para sus jefes. No habían logrado todavía poner un pie en el Perú, las riquezas fabulosas que se les había anunciado o que habían prometido no se hacían presentes, pero eso sí, no se habían salvado de pasar por todo tipo de infortunios para conseguir un botín en suma muy módico. 
            Primero  desembarcaron en Tumbes, en abril de 1532, el 15 de agosto, Pizarro fundó la primera ciudad española en el Perú, San Miguel de Tangarará. Posteriormente marcharon rumbo a Cajamarca donde sabían se encontraba el Inca Atahualpa. Llegaron el 15 de noviembre de 1532. En Cajamarca se pactó una entrevista con el Inca para la mañana siguiente. El 16 de noviembre, luego de una breve entrevista en la Plaza de Armas, el inca fue capturado.
            Permaneció prisionero más de 9 meses y a cambio de su libertad ofreció llenar una habitación de oro y dos de plata, el tesoro fue llegando poco a poco, aunque finalmente el inca fue ejecutado en la plaza de Armas de Cajamarca el 26 de julio de 1533.
            En estos episodios también estaba nuestro paisano Francisco Peces, y por supuesto, que le correspondió una parte del tesoro, concretamente 136 marcos de plata (31,28 Kg.) y 3.880 pesos de oro (17,650 Kg.).

            En este momento se unen a Pizarro, Diego de Almagro y sus tropas y avanzan rápidamente hacia la capital del imperio inca, Cuzco.
 Cuzco.

En noviembre de 1533 ya estaban a las puertas de la ciudad, la muerte de Atahualpa y el rencor de los cuzqueños hacia el inca hicieron que los españoles entraran sin oposición.
 El 23 de marzo de 1534 el Gobernador mandó pregonar públicamente  en la plaza de dicha ciudad, que todas las personas que quisiera tomar vecindad se  presentasen ante el escribano Pero Sancho. Se presentaron 88, entre ellos Francisco Peces. El propio Francisco Pizarro examinó la lista y consideró adecuada la calidad de cada una de estas  personas.
La siguiente noticia que tenemos de nuestro paisano es del día  4 de agosto de 1534, 40 vecinos de Cuzco, entre ellos Francisco Peces, por la necesidad que Su Majestad podría tener para las guerras y otras cosas, cogieron (porque ellos se creían en el derecho), 30.000 pesos de oro (136 Kg.) de esta ciudad. Los ayudaron sus indios auxiliares (yanaconas).
Mas de 2 meses y medio mas tarde, concretamente el 29 de octubre de 1534 por Orden de Su Majestad, se hizo un reparto de solares a los españoles, entre ellos Francisco Peces, a quien le tocó una parcela “encima de Diego Méndez, con la calle de la Cruz por lindero”. Las medidas eran de 200 pies de lado (60 metros).  No podía haber perjuicio de los vecinos (indias mamaconas e indios naturales del lugar), ni dañar otros solares, bajo multa de 200 pesos de oro ( 910 gramos) ya que si se las echasen de sus casas, se podían revelar contra los españoles. También se le dio una encomienda en “El Collao”, al sur de Cuzco.
Este mismo año de 1534, probablemente por sus conexiones con la Corte, Peces subió  rápidamente y fue elegido regidor del Cabildo de Cuzco  en virtud de una cita Real.
Hay  una carta de agosto de 1535 de Francisco Pizarro  dando  instrucciones a su hermano Juan Pizarro, teniente de Cuzco. Ya no tenían buenas relaciones con Francisco Peces como se puede entrever en este documento. “Reformareis el repartimiento de Francisco Peces, dándole indios que le cojan maíz en “el Collao”, me los ha pedido pero no he podido dárselos y hay que mostrar buena voluntad, porque gran cordura es de los hombres comunes y aun mas de los caballeros hacer de enemigos, amigos”.
Esta enemistad viene  por el apoyo de Francisco Peces a Diego de Almagro en la lucha que tenía con Pizarro  por el poder de las tierras conquistadas.
Con el paso del tiempo también tendría una plaza que llevaba su nombre “Plaza de Peces” “… por tener en ellas sus casas Francisco Peces vecino fundador de Cuzco...” Es la actual plaza Limacpampa Chico.
Tenemos otra noticia, también de 1535, nos detalla que entró a fundir oro del rescate por valor de 1.124.635 maravedís, así como 2.639 marcos y 3 onzas de plata.

Diego de Almagro.

La enemistad entre Almagro y Francisco Pizarro viene de lejos, en “las Capitulaciones de Toledo” pactadas entre Pizarro y la Corona, Almagro se siente perjudicado por el reparto de tierras. Cuzco la capital de los incas  era el principal motivo de conflicto.
Esta enemistad quedó aparcada pues Almagro emprendió una expedición a Chile el 3 de julio de 1535. Peces decidió quedarse en Cuzco y conservar su encomienda en lugar de acompañar a Almagro.
El 8 de mayo de 1537, Diego de Almagro regresa, una vez fracasada su expedición a Chile, y se apodera de Cuzco encontrando allí a varios españoles completamente exasperados con la mano dura de Hernando Pizarro, entre los descontentos esta Francisco Peces. Almagro impone su autoridad sobre los hermanos de Pizarro y Alvarado. Francisco Peces declara su apoyo a Almagro y este le nombra alcalde de la ciudad en este mismo año.
Pasadas unas semanas los Pizarro y Alvarado escapan de prisión y van a casa del alcalde con intención de matarlo. Tenemos una crónica de la época que dice: “… sacaron los dichos Gonzalo Pizarro y Alvarado de prisión y metieron dentro al dicho teniente; y que luego habían ido a buscar a su casa al alcalde Francisco Peces, y que se había ido huyendo por una ventana, de miedo que no le matasen; y que le habían pegado fuego a las puertas de su casa…..”
            El final de este enfrentamiento tiene lugar el 6 de Abril de 1538 en la llamada batalla de “Las Salinas” en la que Diego de Almagro es derrotado y posteriormente ejecutado en Cuzco el 8 de Julio de 1538. En esta batalla luchó Francisco Peces. Posteriormente Hernando Pizarro se lleva su encomienda y le expulso del Concejo de Cuzco.

            Haciendo un paréntesis en toda esta historia, en 1538 tenemos un documento que hace referencia a nuestro paisano. Es un pleito que dice exactamente “Pleito de Juan Hidalgo vecino de Sonseca, con Antonio Téllez de Guzmán vecino de Toledo, sobre reclamación de 100 marcos de plata (23 kilos), que este había traído del Perú, para entregar a aquel, por orden de su primo Francisco Peces.”

            En 1539 sabemos que Peces aun estaba en Cuzco ya que encontramos un documento del día 18 de Abril de este mismo año en el que dice: “Real Provisión por la que se manda no se quiten los indios que tiene encomendados a Francisco Peces, sin que antes sea oído.” De 1540 no tenemos noticias suyas, entiendo que al haber muerto Almagro y además después de haberle quitado su encomienda e indios ya nada tenia que hacer en Cuzco. El próximo documento en que aparece lo sitúa en la “Ciudad de los Reyes de Nueva Castilla” actual Lima, en 1541.


El fin.

Con la muerte de Diego de Almagro no vino precisamente la paz a Nueva Castilla, sus partidarios agrupados en torno a su hijo Diego de Almagro “El Mozo” clamaban la muerte de Pizarro como la única forma de vengar a su jefe ajusticiado.
 El 26 de junio de 1541 un grupo de veinte españoles congregados en torno a la figura del hijo de Diego Almagro, entraron en el palacio de Pizarro en Lima y asesinaron al conquistador extremeño. Pizarro, de 65 años de edad, murió con al menos 20 heridas de espada. Francisco Peces figura entre los enjuiciados por el asesinato de Pizarro, no como ejecutor, si no como simpatizante.
            Tenemos más noticias de nuestro Francisco Peces en este mismo año, sin especificar día, es nombrado por los almagristas uno de los alcaldes ordinarios del Cabildo de Lima. También aparece en la apertura del testamento de Pizarro el día 12 de Julio de 1541. Diligencia de apertura del testamento de Pizarro: “ En la ciudad de los Reyes de Nueva Castilla (actual Lima), en doce días del mes de Julio de mil quinientos y cuarenta y un años ante el muy noble señor Don Francisco Peces, alcalde ordinario de la dicha ciudad……. “
Todos los presentes reconocen como ultima voluntad de Pizarro el testamento que hizo en 1537.
Tenemos dos documentos más sobre nuestro sonsecano fechadas el 24 de noviembre de 1541. La primera es una Real Cedula de D. Carlos, el gobernador de la provincia de Nueva Castilla por la que manda se le de licencia de dos años para venir a España  a D. Francisco Peces sin que durante este tiempo le sean quitados los indios que tiene, aunque por noticias que tenemos posteriores es evidente que nunca volvió.
La segunda es una nota de haberse despachado un privilegio de armas para Francisco Peces, concediéndole el uso del escudo que se detalla, o sea que se le concedió un escudo de armas
            Al conocer el rey la caótica situación que se vivía en Perú tras la muerte de Almagro envía al licenciado Vaca de Castro para que ponga paz.  Durante el viaje supo de la muerte de Pizarro, por lo tanto se le nombró Gobernador de Perú (Nueva Castilla).
            Los pizarristas sabiendo de su llegada se unieron a él, sublevándose contra los almagristas. El final de nuestro paisano vino marcado por los acontecimientos que se sucedieron desde entonces. El 16 de septiembre de 1542 tiene lugar la Batalla de Chupas (actual región de Ayacucho). Es una contienda que se desarrolló entre los realistas (apoyados por el rey de España) al mando  de Vaca de Castro  y los almagristas con Diego de Almagro el Mozo (hijo de Diego de Almagro) al frente.  Francisco Peces luchaba en el bando de Almagro.
Los realistas ganaron y su justicia fue rápida, en pocos días “se hicieron cuartos” varios capitanes, entre ellos Francisco Peces, la expresión anterior significa que fueron descuartizados. En otros documentos dice que fue ahorcado. En cualquier caso sabemos que murió tras esa batalla  La ciudad del ajusticiamiento fue Huamanca.


CONCLUSIÓN


            El futuro de Francisco Peces hubiera estado asegurado si no fuera por su origen regional. Su ciudad natal Sonseca estaba al sur de Toledo, cerca del dominio de la Orden de Calatrava, patria de Diego de Almagro. Esta afinidad regional le llevó a tomar parte de Almagro en las riñas Pizarro – Almagro en Cuzco en 1535, un primer paso a su caída. ¿Qué hubiera pasado de no haber sido así?




                                                                     
                                                           ANTONIO GALLEGO PECES